2.-MI AVENTURA DE SER DOCENTE.
Al leer la lectura del Maestro José Manuel Esteve. La aventura de ser maestro, me hizo recordar la experiencia que tuve al ingresar hace 8 años al Cbta. No. 115 de Colon, Querétaro en enero del 2000, iniciando el semestre, me presente y cuando nos dieron las materias que impartiríamos, me sorprendí que sin considerar mi opinión me programaron Química y Taller de lectura y redacción porque los compañeros que las impartían salían ese semestre de la programación, uno por cambio de plantel y otro por haberse fracturado un pie, la nueva era la víctima, que miedo e inseguridad experimenté al enfrentarme a los alumnos, a sus preguntas, a no dar una respuesta que disipará sus dudas, al temor a equivocarme en los temas, a que se me olvidara lo que se tenía que enseñar, al orden lógico, congruente de obtener los resultados que exigía el programa. Me sentí sola, angustiada, me enfrentaba a compañeros totalmente desconocidos, sus miradas y atención estaban en mi, pensé que por bonita pero cual esperaban que cometiera errores para hacerme pedazos, aun recuerdo como me temblaban las piernas al llegar a la escuela, no quería que llegara la hora de la clase, pero tuve que ser valiente y pedí a dios que me iluminara para no equivocarme, la vida nos pone pruebas que de alguna manera nos obliga a salir adelante, me inscribí inmediatamente a un curso de Química y Taller de Lectura y Redacción, cuánta razón tiene el Maestro Esteve, nadie nos enseña a ser profesores, tenemos que aprender nosotros mismos por ensayo y error, poco a poco fui identificando las características de los grupos y fui estableciendo sistemas de control, estrategias de enseñanza que fueron perfeccionándose cada día, ganándome el respeto, cariño y confianza, surgieron los buenos comentarios con la maestra Consuelo si aprendemos, nos motiva a participar sin miedo, programa actividades que fortalecen nuestros conocimientos, eso me motivo y me hizo adquirir la seguridad que por un instante perdí ya que nunca había impartido esas materias y valorar mi quehacer docente, amo lo que soy, cada semestre elaboró apuntes, manuales de prácticas, antologías además de propiciar el trabajo en equipo, es una habilidad que adquirí desde que estaba en el Cbta. No. 67 del Estado de Hidalgo., como meta de todos los días es dar lo mejor de mí, corrigiendo errores, respetando ideas, creatividad, conocimientos y experiencias de mis alumnos y compañeros.
El ser maestra es un orgullo, sin embargo considero importante actualizarme constantemente para aplicar las técnicas de enseñanza – aprendizaje, buscando con ello que nuestros alumnos adquieran habilidades para solucionar problemas, apoyar a mejorar sus métodos de estudio y aprendizaje, ya que se aprende participando, inventando, aprender es un proceso activo, se aprende haciendo.
Es indispensable que como profesores tengamos la idea clara de lo que se espera de nosotros y el papel que realizamos en la institución en cuanto a conocer cuáles son los objetivos de la escuela, el modelo educativo que está llevándose a cabo, esto permitirá desarrollar el conocimiento y experiencia en la aplicación y aceptación de los modelos.
Al leer la lectura del Maestro José Manuel Esteve. La aventura de ser maestro, me hizo recordar la experiencia que tuve al ingresar hace 8 años al Cbta. No. 115 de Colon, Querétaro en enero del 2000, iniciando el semestre, me presente y cuando nos dieron las materias que impartiríamos, me sorprendí que sin considerar mi opinión me programaron Química y Taller de lectura y redacción porque los compañeros que las impartían salían ese semestre de la programación, uno por cambio de plantel y otro por haberse fracturado un pie, la nueva era la víctima, que miedo e inseguridad experimenté al enfrentarme a los alumnos, a sus preguntas, a no dar una respuesta que disipará sus dudas, al temor a equivocarme en los temas, a que se me olvidara lo que se tenía que enseñar, al orden lógico, congruente de obtener los resultados que exigía el programa. Me sentí sola, angustiada, me enfrentaba a compañeros totalmente desconocidos, sus miradas y atención estaban en mi, pensé que por bonita pero cual esperaban que cometiera errores para hacerme pedazos, aun recuerdo como me temblaban las piernas al llegar a la escuela, no quería que llegara la hora de la clase, pero tuve que ser valiente y pedí a dios que me iluminara para no equivocarme, la vida nos pone pruebas que de alguna manera nos obliga a salir adelante, me inscribí inmediatamente a un curso de Química y Taller de Lectura y Redacción, cuánta razón tiene el Maestro Esteve, nadie nos enseña a ser profesores, tenemos que aprender nosotros mismos por ensayo y error, poco a poco fui identificando las características de los grupos y fui estableciendo sistemas de control, estrategias de enseñanza que fueron perfeccionándose cada día, ganándome el respeto, cariño y confianza, surgieron los buenos comentarios con la maestra Consuelo si aprendemos, nos motiva a participar sin miedo, programa actividades que fortalecen nuestros conocimientos, eso me motivo y me hizo adquirir la seguridad que por un instante perdí ya que nunca había impartido esas materias y valorar mi quehacer docente, amo lo que soy, cada semestre elaboró apuntes, manuales de prácticas, antologías además de propiciar el trabajo en equipo, es una habilidad que adquirí desde que estaba en el Cbta. No. 67 del Estado de Hidalgo., como meta de todos los días es dar lo mejor de mí, corrigiendo errores, respetando ideas, creatividad, conocimientos y experiencias de mis alumnos y compañeros.
El ser maestra es un orgullo, sin embargo considero importante actualizarme constantemente para aplicar las técnicas de enseñanza – aprendizaje, buscando con ello que nuestros alumnos adquieran habilidades para solucionar problemas, apoyar a mejorar sus métodos de estudio y aprendizaje, ya que se aprende participando, inventando, aprender es un proceso activo, se aprende haciendo.
Es indispensable que como profesores tengamos la idea clara de lo que se espera de nosotros y el papel que realizamos en la institución en cuanto a conocer cuáles son los objetivos de la escuela, el modelo educativo que está llevándose a cabo, esto permitirá desarrollar el conocimiento y experiencia en la aplicación y aceptación de los modelos.

Gracias Chelo por recordarnos que siempre hay que tener presente lo que los alumnos esperan de nosotros como profesores; algunas veces consideramos que somos los encargados de direccionar el rumbo del proceso de formación de los estudiantes y se nos olvida hacer un alto en el camino y pensar que pertenecemos a una institución determinada, que debemos asumir su misión, visión y objetivos, y que nuestros alumnos nos reclaman preparación, motivación, buen trato, participación, apoyo, enseñanza asistida, etc, etc, etc. Un abrazo cordial. Maité
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